Comunicación y Redes Sociales

Comunicación y Redes Sociales

La importancia de las redes sociales no sólo radica en que facilitan la comunicación, sino también, en que ofrecen  la posibilidad de iniciar un dialogo, entablar una conversación que nos permitirá conocer diferentes puntos de vista y contrastar opiniones con personas con los mismos intereses que nosotros.

Mantener una buena comunicación,  sobre todo a través del dialogo y la conversación requiere poner en práctica algunas de las habilidades comunicativas más importantes; escucha activa, empatía y asertividad.

Escuchar activamente requiere interpretar lo que está diciendo nuestro interlocutor, pero a la vez entender el cómo y el porqué de lo que está diciendo. Se trata de percibir no sólo lo que está expresando mediante el mensaje de voz, sino también los sentimientos, ideas o pensamientos que están detrás de lo que está diciendo.

Activar la empatía, la capacidad para ponerse en el lugar de nuestro interlocutor, hace que podamos llegar a entender lo que siente o incluso lo que piensa. Prestamos atención a quien nos habla de forma inconsciente pero es necesario también esforzarnos en entender que los demás pueden sentir y pensar de una forma diferente a la nuestra.

Ser asertivo, tener una respuesta emocional que no sea percibida por nuestro interlocutor como una amenaza o un castigo, nos permitirá mantener la sinceridad y la coherencia de las ideas que expresamos y defender los derechos de cada uno sin agredir ni ser agredido.

Las relaciones sociales son una parte muy importante en nuestras vidas. Las redes sociales han traído consigo un aumento y un cambio en las relaciones. Ya no se puede entender el mundo sin redes sociales, sin comunicación. Mejorar nuestras habilidades comunicativas nos resultará, sin duda, de gran ayuda.

 

Presentismo. Un mal para el trabajador y para la empresa.

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La crisis, además de la destrucción de empleo y la pérdida de competitividad, tiene otras consecuencias, para los trabajadores. El temor a perder el trabajo y el empleo precario generan consecuencias negativas para su salud.

Desde que comenzó la crisis, la productividad española ha aumentado. Pero lo ha hecho debido, fundamentalmente, a los ajustes de plantilla, a la política de reducción de costes y a un descenso del absentismo laboral. Sin embargo, este aumento no ha hecho que  los niveles de  productividad sigan siendo bajos. El descenso del absentismo laboral no ha provocado el aumento de la productividad que podría preverse debido, básicamente, al cambio que se ha producido hacía el presentismo laboral.

El miedo a la pérdida del empleo hace que los trabajadores no se arriesguen a estar de baja, lo que les lleva a trabajar enfermos o en malas condiciones de salud.  Otros ejemplos de actuaciones son: hacer más horas para aparentar y  que la empresa tenga una imagen positiva de ellos, tardar más en resolver los problemas ensalzando sus funciones y añadiendo un inexistente factor de  dificultad y esfuerzo, o quejarse del volumen de trabajo cuando la verdad es que su productividad es muy baja. Además, algunas empresas se centran más en los resultados que en la productividad sin importarle los costes soportados en recursos humanos lo que contribuye al aumento del presentismo.

La encuesta de Coyuntura Laboral del Ministerio de Trabajo muestra que las horas no trabajadas por causa de Incapacidad Temporal es mucho mayor en las empresas de más de 250 trabajadores que en las Pymes, mucho menos sindicalizadas, donde los trabajadores padecen una mayor inseguridad en el trabajo y se encuentran con dificultades para hacer valer sus derechos.

Patologías, cuya existencia ya era conocida, están sufriendo un rebrote a causa de la situación económica provocada por la actual crisis. Trastornos como el estrés, la ansiedad, la adicción al trabajo, el síndrome del quemado o la dependencia del estrés.

Relacionados con estas cuestiones no sólo se observan problemas en cuanto a la salud de los trabajadores o la productividad. También se ve afectada la calidad de los productos o servicios. Los sistemas de calidad están ideados teniendo en cuenta el grado de convencimiento y de aceptación de los empleados con su trabajo.

El estudio del fenómeno del presentismo y de los demás aspectos que influyen de manera tan directa en la productividad debería servir para elaborar una serie de propuestas que ayuden a conseguir su mejora. Las empresas deberían ser más transparentes haciendo participes de su proyecto a los trabajadores, motivándolos y escuchando sus propuestas de mejora. Los trabajadores deberían marcarse objetivos realistas, priorizar las tareas, apoyarse en sus compañeros y en sus  superiores, manteniendo con ellos una comunicación fluida. De esta manera, sin duda se pondrían las bases para iniciar el deseado y necesario  aumento de la productividad.

Las personas, en el centro de las estrategias de comunicación de las empresas

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La interacción en las redes sociales se realiza de manera directa. Los individuos, aunque exista una distancia que los separe físicamente, pueden relacionarse con los demás de forma inmediata. Ese es el motivo por el que las estrategias de comunicación en la red han de centrarse en las personas.

Para la mayoría de  los nacidos entre 1982 y 1995, los llamados “millennials”, gran parte de su vida social gira en torno a las redes sociales. En ellas no sólo comparten sus vivencias personales sino que también comparten sus experiencias sobre productos y servicios. Esto último es de gran importancia pues según estudios recientes, el 73% de ellos sólo necesitan una mala experiencia para cambiar de marca o compañía de servicios.

De los datos que se desprenden del estudio “Social Media Benchmark Study 2013″, realizado por J.D. Power and Associates se constata que  los “millennials” utilizan las redes sociales tanto para conocer los productos y servicios como para interactuar con las marcas y empresas para pedir información o resolver dudas y problemas.

Captar a nuevos clientes, a la vez que se mantienen satisfechos a los ya existentes, debe ser un punto fundamental en una estrategia en redes sociales. Una persona satisfecha con nuestra empresa siempre será la mejor publicidad para nuestra marca. Pero para llegar a ello debe tenerse en cuenta que es necesaria la integración de las estrategias utilizadas en los distintos canales de comunicación.

También ha de tenerse en cuenta que las estrategias y los planes aplicados a las redes sociales han de considerarse como una inversión a largo plazo y no como tácticas puntuales.

Es evidente que el modelo de consumidor ha cambiado y que las formas de comunicación entre estos y las empresas también lo ha hecho. Las empresas deben poner el foco en el cliente, en el usuario, en el individuo.

El individuo es el centro de la comunicación en el s.XXI. Las empresas deben centrar los esfuerzos al realizar sus estrategias de marketing en comprender cuales son los intereses y las necesidades de las personas.