Protección contra Incendios. Prevención de Riesgos Laborales.

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Un adecuado cumplimiento de las normas de Prevención de Riesgos Laborales es fundamental para la reducción de los accidentes de trabajo, por lo tanto es también de vital importancia la integración en dichas normas de la gestión de la protección contra incendios.

El hecho de que la incidencia de los incendios sea menor que la de otro tipo de accidentes, lleva a una baja percepción del riesgo de incendios por parte de los trabajadores. El riesgo de incendios no suele percibirse como un riesgo propio del trabajo sino que se considera un riesgo general ligado a la actividad.

Sin embargo, el riesgo de incendios está presente en cualquier actividad empresarial.  Un incendio puede provocar graves daños sobre los bienes materiales y los ocupantes de un edificio. El daño ocasionado por las perdidas humanas o las lesiones causadas a los trabajadores es imposible de calcular.

Pero además de los daños a las personas, los efectos de un incendio en una industria ocasionan pérdidas materiales que se traducen en un elevado coste económico. El proceso de la actividad queda interrumpido durante un tiempo, provocando, con toda probabilidad, una pérdida de clientes y una reducción de la cuota de mercado.

Si bien algunos de las consecuencias materiales derivadas de un incendio pueden paliarse mediante una póliza de incendios, la pérdida de clientes y la posición de la empresa en el mercado son imposibles de evitar. Y estas son cuestiones que pueden derivar en el hecho de que la empresa no pueda reanudar su actividad industrial.

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Las empresas deben realizar una buena gestión de la protección contra incendios dentro del Plan de Prevención de Riesgos Laborales. Esto, les permitirá dar la adecuada protección a los trabajadores frente a los riesgos derivados de la actividad industrial, así como minimizar los efectos económicos negativos que un incendio pueda ocasionar

El coste de la siniestralidad laboral en España.

Sinistralidad laboral

La siniestralidad laboral en España tiene un coste estimado de 15.000 millones de euros, el equivalente al 1,5% del PIB español.  Esta cifra supone un coste entre un 30% y un 40% superior a la media de los países avanzados.

Después de 18 años de vigencia de la ley de Prevención de Riesgos Laborales, los niveles de siniestralidad se han reducido y se ha generado una mayor precaución y conciencia social. Sin embargo esto no es suficiente. Si nos fijamos en el número de accidentes mortales que se produjeron en España entre abril de 2012 y marzo de 2013, el número es de 441 accidentes, cifra sensiblemente menor a los 1.500 que se producían hace unos años, pero  sin embargo, una cifra que sigue siendo muy elevada.

Es indudable el efecto positivo que la ley ha supuesto, sin embargo en muchas ocasiones se ha considerado como un trámite o una obligación impuesta. Esto supone que la preocupación se centre más en el cumplimiento de los requisitos que marca la ley o en superar las inspecciones que en buscar la mejora que la prevención puede suponer para el clima laboral. Y como su cumplimiento puede ayudar a mejorar la calidad del producto o servicio ofrecido por la empresa.

La crisis también ha traído una serie de cambios en los aspectos relacionados con la prevención de riesgos laborales. El descenso de la actividad en el sector de la construcción  ha supuesto un descenso en la siniestralidad, a pesar de lo cual, sigue siendo el que más accidentes graves y mortales registra, con gran diferencia en cuanto a los demás sectores. Pero además, la crisis también ha provocado el aumento de los riesgos psicológicos y psicosociales.

Promover una cultura de la prevención deberá ser el camino a seguir para mejorar las cifras de la siniestralidad laboral en España. Sensibilizar a trabajadores y empresas de los beneficios que supone para ellos la prevención de riesgos laborales.

Marca, identidad y reputación en la web 2.0

Marca NY

En el nuevo universo de la comunicación entre las empresas, la aparición de la web 2.0 ha convertido la red un espacio en el que los roles de cada uno de los diferentes agentes se construyen, evolucionan y cambian cada día. Un espacio donde ya no caben las relaciones tradicionales, y se han establecido nuevos tipos de relación vinculados a las redes sociales.

Nuevo entorno y nuevos tipos de relación y organización al que deben adaptarse personas, empresas, organizaciones y Estados que han de  disponer de una presencia web que invite a todo aquel que hable de nosotros a vincularnos con nuestras páginas y con nuestra marca.

El cambio de los criterios de los buscadores hace que las páginas estáticas tradicionales ya no funcionen, porque no proporcionan apenas incentivos para ser enlazadas. Google prioriza los contenidos y su vinculación a ámbitos sociales, por lo que las páginas estáticas proporcionan una imagen de empresa anticuada.

Las empresas emplean, en este nuevo entorno, blogs o páginas corporativas, espacios que son capaces de controlar y que les facilitan presencia y circulación en las redes sociales, poniendo su información al alcance de su público objetivo o de todos aquellos con interés por sus contenidos.

marcaPero no solo han de centrarse lo esfuerzos de las empresas en crear una fuerte imagen de marca y una identidad en la red. Deben estar preparadas para recoger cualquier mención que se haga de ellas en la red utilizando sus herramientas, blogs, webs o redes sociales, que pueden tener mucha más repercusión que cualquier otro medio, para dar una respuesta rápida. 

La marca, la identidad y la reputación digitales son aspectos fundamentales en las nuevas relaciones entre las empresas. En nuevas entradas se irán desarrollando cada uno de ellos